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A pain that I'm used to


He fabricado más de mil sentimientos, fingiendo que son verdad, grabándolos a fuego en mi soledad. Quiero creer que algún día todo va a cambiar. Que la nebulosa negra que me persigue se dispersará tarde o temprano. Porque hay ciertas cosas que no puedo soportar...

Y bien es verdad, que llevo tiempo acostumbrada a que mis manos redacten todo el dolor que yo no puedo soportar. Y bien es verdad, que me retiro del campo de batalla siempre mucho antes de luchar.

No quiero pensar que todos mis días van a transcurrir igual. He de mejorar. Pero en esta carretera desierta soy yo la única conductora, y ando perdida, sumida en la más profunda ingenuidad.

Al levantar la mirada, el mundo tiembla, y me duelen las piernas. Al abrir los ojos, el mundo me ciega, y se me parten las venas. Al intentar andar, mi cuerpo me implora, mi piel llora, mi alma... mi alma ya está rota.

¿Cuántos días sin rozar aquel veneno han de pasar? ¿Cuánta vida voy a perder? ¿Cuánto tiempo? ¿Cuántas sonrisas? ¿Cuánto dolor seré capaz de...

Y no te atrevas a mirarme, no así.

Human race


Decidme para qué queremos los coches, para qué queremos las casas.
Decidme que es verdad que necesitamos protección.

Convencedme de que no somos una plaga. Convencedme de que existe Dios.
Repetidme eso del amor. Que os queréis unos a otros, he oído ¿no?

Decidme para qué exactamente,
para qué existimos.

Perdonadme estas incoherencias, estos interrogantes indiferentes; disculpad que suelte tantas paparruchas indecentes. Sólo me gustaría saber lo que parecéis saber todos y así poder esbozar la misma sonrisa de imbécil.


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Homo homini lupus


Las personas no funcionamos correctamente. Somos incautos, somos crueles, demasiado buenos a veces, demasiado malos casi siempre. Inmorales, egoístas y reprimidos. Algo funciona mal en nuestro cerebro. Deberíamos luchar solamente por sobrevivir como todos los demás seres vivos.

Vivimos para causar dolor. Yo sigo esperando a que todo esto acabe. A que la involución termine. A que el mundo se disipe. Y es que no consigo entender... no puedo comprender la brutalidad que es capaz de albergar el ser humano. Contra el propio ser humano. Contra indefensos animales. Contra el planeta en el que vivimos.

Intento cerrar los ojos un poquito más cada día que pasa. Abiertos del todo me duelen, pues veo más de lo que debería. No comprendo algunos ideales, detesto lo amoral, no concibo el mal en sí. Será que soy demasiado inocente, incorrupta. 

Será que soy persona.
La crueldad es infinita.
Homo homini lupus.

Advertencia: los casos descritos en los links que os facilito a continuación pueden herir la sensibilidad de cualquier persona medianamente cuerda.

Simples ejemplos de lo humanos que podemos llegar a ser:
Joseph Mengele
Caso de Junko Furuta
¿Arte? por Habacuc + [Vídeo]
Zyklon B

Obviamente, son 4 casos aislados. No hace falta ir muy lejos para observar situaciones semejantes o peores.

[Edito] Goodbye Steve Jobs

Me duele la cabeza

Como el rímel corrido de mis entrañas, llegaste para no marcharte. Otra noche más de lunas ensangrentadas, de pieles degolladas y pestañas sin amor.

Últimamente me duele todo. Me duele el mundo, me dueles tú, me duele la vida. Que escayolen todo mi alrededor, por favor, que me asfixien en algún contenedor.

La piel de mi alma son escamas raídas, la piel de mis palabras son retales de ser humano.

Dame ojos que yo no veo, toma mis miradas que yo ya no las quiero.

Un buen día


Un buen día en el que me acompañe la banda sonora de tus gemidos, en el que tus miradas sean francas y mis piernas no tiemblen. Que digas te quiero sin yo temer, que digas te quiero y no te quiero perder.

Un buen día en el que la luz brille, el sol me mire y la piel no me escueza. Que mirar no duela y el aire nos recubra por igual, sin asfixiar.

Un buen día en el que mis palabras se retuerzan,
que no tengan razón,
que no tengan final.

Un buen día que jamás existirá

Bisturí

Destrípame que quiero sangrarte todos estos renglones en la cara. Huye de mí con todas mis armas, que no vale de nada. Porque ya no me importa.

Quiero que te sientas culpable de cada lágrima derramada, de cada promesa rota, de cada gota de sangre desperdiciada. Y es que esto no es más que el principio del fin, otra historia más que no merece ser narrada. Pero aquí estoy yo escribiendo con mis dedos maltrechos y corruptos a lo largo de tantas decepciones, que han escrito más de lo que jamás le desearía a nadie. Y aquí estoy yo. Sola. Encadenada. Deshilachada y desaprovechada.

Que sigo siendo aquella niña estúpida, no te lo niego. Pero ahora cuando me castigan ya no lloro, me corroen por dentro todas las lágrimas que no expulso y, como ya sabes, me dan alergia. Casi tanto como tus besos. Soy amarga hasta la médula y no soporto el calor humano.

Y no estoy aquí para quejarme, sino para dejar constancia. Los hechos son muy distintos a lo que mis manos os cuentan, mis manos no escriben, mis manos lloran, y yo lo siento.

...But home is nowhere

I lay strewn across the floor, can't solve this puzzle
Everyday another small piece can't be found
I lay strewn across the floor, pieced up in sorrow
The pieces are lost, these pieces don't fit
Pieced together incomplete and empty

This is my line, this is eternal
How did I ever end up here?
Discarnate, preternatural
My prayers to disappear
Absent of grace, marked as infernal
Ungranted in dead time left me disowned
To this nature, so unnatural
I remain alone
Cada vez estoy más segura de que no pertenezco a este lugar lleno de gente, envuelto de mentiras y ataviado de hipocresía. Creo que en el planeta no deberían existir los humanos. La naturaleza se equivocó con nosotros; lo que puede parecer un don se ha vuelto involución. El libre albedrío es simple frenesí organizado. El individuo pensante es un error de Windows desatado.

Necesito una bocanada de aire fresco, y es que estamos demasiado alienados. Pensamos, reímos, lloramos, sin darnos cuenta de que nada va a ningún sitio, que somos un río sin desembocadura, río contaminado que contamina todo lo que toca.

Me gustaría que toda esta culpabilidad se desvaneciera, pero las vidas humanas valen demasiado poco. Somos ínfimas sombras de un animal en peligro de extinción. Una especie perdida y desnutrida que no sabe dónde caerse muerta.

Todo es tan grotesco. Todo es tan falso. Las casas, el petróleo, el trabajo, las decisiones, los sentimientos. Y que lo diga yo tiene su gracia.

Todo este vidrio bajo mis pies descalzos me está agrietando por dentro, me sangra hasta el alma, tengo una hemorragia en la existencia. 

Es estúpido que digan que no existe el destino, cuando todos caemos bajo la misma lápida, bajo el mismo cielo, sobre el mismo mundo. La vida es eso que pasa mientras esperas a morir. 

Silbando la melodía de Kill Bill

Mientras nuestras almas se caen a pedazos.

Y yo aún no sé de qué va todo esto. De venir a verte y no reconocerte, de escuchar plegarias sin inmutarme, de sufrir a tientas los eclipses que provocas. De llorar sin armas, en tu cama, en tu boca.

Resulta que no soy tan impredecible como pensaba. Es sencillo: soy una persona complicada, sin ir más allá. Como todos, como la mayoría, pero me da igual. Cuando estoy contigo soy normal.

Y no sé si eso es bueno o es lo que me hace llorar.

Quiero morir para volver a nacer. Para ser yo misma otra vez. Y mirarme al espejo sin odiarme. Y buscar mi silueta sin encontrarme primero con la tuya. Que mis pestañeos hace tiempo que deliran por decirte la verdad. Esa que no me deja ni respirar. No la sé ni yo. 

Voy a ser de nuevo mi cómplice en esto, la única que sabe que te amo y me detesto.

Voy a reciclarme
aunque no sé en qué contenedor.
Voy a suicidarme
aunque no puedo con más dolor.


No me convenzas de tus mentiras


No conseguiré creerme tus ojos llenos de lágrimas, tampoco esas manos preocupadas. Soy yo la que se larga, veo que aquí ya no pinto nada. No me creo tus palabras. Ese vacío de tus miradas te delata. Eres la ninfa que se convirtió en arpía al madurar. Me dueles. Me dueles tanto que no te puedo ni nombrar. Eres tan mala. 
Eres tan yo
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No muy allá


No es que yo sea de un lado, ni tampoco soy de otro. Hace unos años descubrí que la manera en la que yo pienso la suelen llamar "de izquierdas", pero no sé, no termino de identificarme. Ni sí ni no. El típico Ni-ni que nos corroe últimamente. Soy de una generación a la que no se le explicó lo que eran las elecciones hasta que no tuvo que votar. De esas que se estudiaban la historia de España de pe a pa sin entender una palabra. Soy de esa generación que ni se moja ni se deja de mojar. Y es que así me educaron, a mí y a la mayoría de los de mi especie.

Desde que nací he sido conformista. No he tenido hambre. No he pasado frío. Por eso siempre me he callado ante las inoportunidades de la vida. Pensaba "¿para qué, si nada cambiará?". Pero hoy, hoy no aguanto más. Ante el panorama actual no hay otra cosa que pueda hacer que indignarme. Y ya no es por los votos, ni por Zapatero, ni por sus respectivas putas madres, sino por España. Y mira que no soy patriota pero...

Estamos hartos de este maldito bipartidismo que parte a España en dos y nada más que en dos, joder, que somos millones y millones y no pensamos ni mucho menos de forma parecida. Que quiero que por primera vez se me represente, que se supone que vivimos en una democracia y yo no veo dónde he aportado nada. Vote al que vote, hará lo que quiera conmigo y todos los demás secuaces.

Que estamos hartos de esta censura políticamente correcta que lleva España en la sangre de todos sus políticos y demás autoridades. Que no se puede consentir que nos maltraten de esta manera. Somos muchos, muchísimos más que ellos y estamos muy cabreados. Esperemos que todo lo que está sucediendo sirva de algo.

Esperemos, como mínimo, que los demás países sientan vergüenza ajena ante nuestro gobierno y entiendan que nosotros, el pueblo, no somos de la misma raza que nuestros gobernantes.

Se acabó el conformismo, se acabó la memocracia.
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Tragicomedia


Está claro que tú en mis ojos ves lo que quieres ver. Yo sólo veo templanza, fe y un poco de interés. Analízame que yo ya no puedo, analízame y dime cuánto es lo que te debo. Cuántos besos, cuánta paz, cuánto amor, cuánto y más... Que quiero sentirme equitativa por una vez en esta puta vida, y ser del todo útil, para morir en paz y en luto sufrir.

Que quisiera ser fusil para disparar todo lo que siento en tu cara, llenarte enterito de sangre y empezar a decir cosas raras. Cosas como que vuelvas, que no te mueras, que era un disparo de broma, que si por ti no fuera... Que si por ti no fuera yo no estaría viva, que si no me crees me dispararé a mí misma para que lo consigas. Tú, tú, tú... Pronombre demasiado utilizado, demasiadas veces en vano. Demasiado pocas para decirte todo lo que te amo.

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Invisible... The way you want...


Recorre con tus labios mis sentidos y haz que olvide lo que alguna vez he sido. Haz de mí alguien nuevo, en quien yo misma pueda confiar, a quien yo misma pueda comprender. Realízame como ente, como algo superior, crea una idea de Mí que hace tiempo desapareció. Mira a través de mí y date cuenta de que sólo soy piel, carne y hueso. Esas cosas de las que siempre me desprendo por ti... Esos labios que siempre te rozan a ti. Acaríciame el pelo, intenta no notar lo que maquina mi cerebro, intenta no olvidar lo que alguna vez maquinó. Insúltame con besos falsos, que al menos me conformo, para seguir respirando.

Como una galleta rellena de chocolate

Que engorda pero no mata, que llena pero no demasiado. Me como demasiado la cabeza. Soy como cualquier otro títere empujado por la marea, me elevan, me hunden. Me río de mi vida mirándola como si fuera una obra teatral.

Soy un trabalenguas.
Una persona sin futuro.

Soy, ni más ni menos, una fotografía de mí misma. Plasmada. Retocada. Desgastada y colgada en la pared. El mundo es demasiado inútil, demasiado grande... o nosotros demasiado insignificantes. Todo está tan corrupto que la naturaleza nos vomita de vez en cuando.

Un WTF, un holocausto, un incendio forestal en nuestras mentes. ¿Somos lo que queremos ser? No, queremos ser lo que no somos, y es que no se puede, y es que no llegamos. No somos más de lo que ves.

Acompáñame a lo más recóndito de mi estómago, donde te encuentras tú y todos tus amigos, cosas tan inútiles como los cinco sentidos y quizá un poco de sangre para decorar la escena. ¿Qué suena? Son mis rugidos, que laten, muy al fondo, para haceros daño y formar uno conmigo.

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Odio ir a la peluquería

Es como si dejara mi vida en manos de un chimpancé.

Lo mismo me pasa en clase. ¿Profesor? ¿En qué universo te has sacado el título? Lo mismo pasa en el mundo. A veces me siento nazi, a veces prohibiría que algunos humanos se reprodujeran, porque sólo crean plagas. Puede que suene a alta autoestima, pero para nada. No me elegiría a mi misma en ninguna ocasión.

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