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Please


A veces no sé si nos separan los kilómetros o la razón. Y si llegaras a sentir la mitad de lo que yo siento cuando te pienso, y si llegaras a ver a través de mis ojos lo que yo no veo, podrías comprenderlo. He estado atada bajo la luz del sol durante eternidades incontables y ahora, que por fin puedo acariciarlo, soy tan ingenua, tan coqueta, tan estúpida y niñata, que me entierro bien profundo para no volver a ser tentada, y para serlo cada día.

Tu idioma es el único que entiendo, pero eso tú nunca lo entenderás.

2

Y ya no sé


Iba a escribir algo sin sentido. Algo que explicara lo que siento. Algo que explicara todo lo que me duele, algo que explicara todo lo que llevo dentro.

Iba a escribirte una poesía, quizá una carta, o una parrafada llena de insultos. Podría escribirte mil cosas que ya escribí, repetirme una y otra vez, retratarte en todos los versos, dibujarte en las rimas y recrearme en mis propias palabras.

Iba a escribirte, algo que ya no sé hacer.

Podría escribirte, pero... ¿para qué?, podría indagarme, podría dolerme, podría cortarme. Podría sangrarte en este trozo de papel. Podría derramarte la tinta de mis lágrimas, y volver para recoger mi desgarrada piel. Pero.. . ¿para qué?

Iba a escribirte algo... Y ya no sé.

4

Left in hell


El tacto familiar de tus dedos tecleando mi espalda, y tus ojos, ávidos de volver a conocerme cada segundo. Dos pieles en una, dos vidas, un camino roto. El idioma que reinventamos día sí, día también. Las noches salvajes, las mansas mañanas, los días libres, los paseos por tus miradas. Mis llantos, tus lágrimas, mi dolor, tu debilidad... Todas las palabras que cruzamos, cada una de las veces que nos equivocamos, cada canción que tarareabas en mi oído, y todas las veces que te dejé de amar, y todas las veces que no te amé, y todas las veces que nos quisimos, todas las veces que pudimos, y cuando nos rendimos.

Todo, todo, todas y cada una de las veces.
7

Crying both of you


Me dueles. Me dueles tanto que casi no puedo respirar. Me aprieta, me ahoga, me derrite. Me derramo. Me desgarras por dentro, me inmunizo a la luz. Me hieres, me curas, me quieres, me sudas. Siento un bisturí atravesando mi piel hasta llegar a mi alma, abriéndome poco a poco mientras me desangro en la cama, escupiendo dolor desde mis entrañas. La oscuridad que nunca quise ver pero que siempre estuvo ahí, viene ahora a hacerme compañía y... creo que podemos ser amigas. No sin antes suicidar a mi felicidad, esa que tanto me cuesta siempre encontrar. Voy a desnudar mis pensamientos en la barra de cualquier bar. Voy a desahogarme, ahogándome en el vodka de cualquiera que me quiera invitar. Voy a vomitar toda la sangre que me tiene colapsada, esta es la gota que colma el lago. Me duele la garganta de tanto callar. Mis suspiros, tus susurros, me bloqueas, ni me inmuto. Lejos, cerca, qué más da. Los kilómetros para el corazón sólo son unos minutos más... y qué importa esperar. No estoy segura de...

Y todos esos trozos de recuerdos, de sonrisas que me fueron regaladas, y estas lágrimas que enmarcan mi estúpida cara, son los únicos testigos de la guerra que está habiendo en mi interior. Este hedor insoportable que parezco emitir, que no me aleja de nadie, solamente de mí, me está empezando a hundir. Hazme un favor: deja de existir. Quiero recuperar la independencia de mi cerebro ante mis emociones, que siempre ganan todas las batallas, y soy yo la que sale perdiendo. Me quiero amputar las venas para dejar de preguntarme si debería cortármelas. Ya no lloro lágrimas, lloro rímmel frío y descosido, rímmel para que no me puedas conocer. Para que nadie me pueda ver. Deja de ser mi pesadilla, deja de ser mi sueño, deja que deje de recordarte, deja de poseerme, déjame ser mía, devuélveme mi silueta, que prometo no dársela a nadie más...

Vuelvo una vez más a ser una inútil, mediocre, celosa, estúpida ansiosa por ser tu piedra preciosa. Sólo soy una zorra más en este mundo de mierda.

I'm the enemy.

2

No hay solución

Recórreme los huesos, que los tengo helados. Están rotos y maltrechos de estar tanto tiempo en mi escondite, ese que tengo justo detrás de las lágrimas, donde me guardo lo que nunca lloro y lo que nadie sabe. Porque nadie sabe nada, ni siquiera yo. En realidad no hay nada que saber, quizá eso sea lo que más me duele. Nada es especial, nada es único ni original.

Pero está todo tan lleno de vida, tan lleno de amor, repleto de cosas que no existen, invenciones que creamos para paliar nuestras ganas de vomitar muerte por las esquinas, que casi casi consigo que mis ojos brillen al mirar. El reflejo de las cosas que nunca fueron, la sombra de las cosas que serán; todo encadenado, aterciopelado, envuelto y nosotros maniatados. No hay nada que hacer ya. Nuestro destino está escrito, pero no hay nada escrito porque no hay un final. ¿Qué pretendo entender? Voy a seguir un ratito más escondida, que se está mucho mejor, ya que no tengo que actuar.

Y recórreme otra vez. Siente mi calor con tus manos. Desgasta mis labios con el roce de tu alma. Canaliza tu pasión mediante miradas desgarradoras. Acaricia mi dolor. Cúrame e intoxícame. Respira en mi boca, prueba mis ganas, destroza mis llantos y gánate cada una de mis palabras. Sé mi poesía. Mis ganas de vivir, mi suicidio diario. Mi elucubración más preciada. Mi juguete sin romper, mi aliento, mi nada.

5

Beatrix Kiddo


Lo común en una historia de mitología es que por un lado está el superhéroe, y por el otro está su alter-ego. Batman en verdad es Bruce Wayne, Spiderman es en realidad Peter Parker. Cuando ese personaje se despierta por la mañana, es Peter Parker. Tiene que ponerse un traje para convertirse en Spiderman. Y es en esa característica en la que Superman, no tiene semejante. Superman no se convirtió en Superman, nació siendo Superman. Cuando se levanta por la mañana, es Superman. Su alter-ego, es Clark Kent. Ese traje, con la S en rojo, esa era la colcha con la cual estaba envuelto de bebé cuando los Kent lo encontraron. Esa es su ropa. Lo que usa Kent, las gafas, el traje de negocios, ese es el disfraz. Ese es el traje que utiliza Superman para mezclarse entre nosotros.

Nunca me sentí más ignorada por mí misma que 
en el momento en el que subestimé mi existencia. 

El mundo es injusto y cruel y todos lo sabemos. Pero a nadie le importa eso. Lo único claro es que tú a las 9.00 tienes cita para hacerte una puta pedicura para la boda del hermano del capullo del ex novio de tu amiga del instituto. Y tienes que estar perfecta. Porque es lo que espera el mundo, y es lo que esperas tú. Lo que desconoces es el potencial del ser humano. Infravaloras el peligro de una mirada y la repercusión fatal que pueden tener tus palabras. 

Siéntate en los bancos de la izquierda, donde se sientan los invitados del novio, justo al lado de tu amiga y levántate y ponte a gritar sin parar en medio de la ceremonia. ¿Ves que bien? Has conseguido estropear el recuerdo más bonito que podría tener en su vida la mujercita vestida de blanco que está plantada en el altar mirándote boquiabierta. En unos segundos. 

La gente espera que las demás personas sean civilizadas, ¿pero qué es lo civilizado? ¿Por qué mi libertad acaba donde empieza la tuya? Acabará donde a mí me de la gana, porque yo la controlo. Porque es tu cuerpo y son tus actos, y nadie de tu alrededor ha podido impedir con sus estúpidos roles sociales que te pongas a gritar. Y ahora, cada vez que recuerden esa boda, cada uno de los familiares tendrá en su cabeza "¿Recuerdas la loca que se puso a chillar?", y tanto que se acordarán. 

Así de estúpido es el mundo. Así de fácil de arruinar. Y lo mismo con todo, si no te pones el estúpido disfraz de persona, acabarás en la cárcel, o peor, en el manicomio. Y te llamarán loco por pensar distinto, porque así es más controlable. De esta manera todo está bien. Esa puta que no te importa una mierda se puede casar tranquilamente porque tú estarás callada mirándote la pedicura y todo el mundo mirará el precioso álbum de la boda sin ningún incidente.

¿Nunca os habéis preguntado porqué es tan incómodo saludar a un conocido que ves en la calle? ¿Por qué hay gente que se cambia de acera? ¿Por qué agachamos la cabeza? La respuesta es la misma mierda. No tenemos ni idea del protocolo social que debemos seguir. ¿Holaquétal? ¿Dos besos? ¿Cómo te va todo? ¿Saludar con la mano y seguir adelante? Es todo tan... superficial. Inútil. 

Todos somos pequeños supermanes disfrazándonos cada día esperando a que pase el tiempo. Lo malo es que todos nacemos sin disfrazar y la mayoría mueren disfrazados. Creyendo que son lo que nunca fueron, creyendo que son lo que siempre fingieron.

Deberíamos ser un poco más Beatrix Kiddo.


0

When the joys of living just leave you cold...

Estoy enferma.
Literalmente.
2

"Don't you hate that?

- Hate what?
- Uncomfortable silences. Why do we feel it's necessary to yak about bullshit in order to be comfortable?
- I don't know. That's a good question.
- That's when you know you've found somebody really special: you can just shut the fuck up for a minute and comfortably share silence."

Y dejas que el mundo te abofetee la cara. ¿Por qué no? Un moratón más, un moratón menos... Total, nadie se va a dar cuenta. Ni siquiera tú. Te han jodido tanto que ya no sabes lo que es el dolor. Te has jodido. Te has cortado las venas una y otra vez. Te desangras frente al espejo y te da igual. Te da igual porque es interno o te da igual porque eres igual que los demás. Átate bien los mocasines y luego recuerda que no tienen cordones, así te sentirás más seguro. Así navegar a la deriva será un poco menos estúpido. Pero deja de darle vueltas a la cabeza, que al fin y al cabo eso no sirve para nada, y comienza a pedir auxilio con gestos, aunque nadie te escuche. Estás atascado. En una carretera que nunca existió, muy al fondo de tu mente, a la derecha de lo estúpido y en el centro del dolor. Bueno, al menos te puedes consolar en que todos estamos igual. En que los demás simplemente intentamos olvidarlo, o no nos damos cuenta, o no queremos, o yo qué sé. Cualquier jodida cosa que pienses deja de tener sentido si la piensas más de una vez. También es verdad que cuando piensas algo muchas veces comienza a tener sentido, a no sonar estúpido. Dices: "esto me suena". Coño, claro que te suena, de tu puta cabeza, porque para los demás es escoria. 

Mentes únicas, qué curioso que se definan con el mismo adjetivo. Mentes únicas, en algo no sois únicas, y es precisamente en que sois únicas...
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