No, no, no y tampoco


Y menos así.
Tan del revés.
Todo tergiversado.
E irrecuperable.
Que no, que no y que no.
Y menos por ti.


Y poner la música a todo volumen...

I'm so lonely. And that's ok.
I shaved my head. And I'm not sad, and just maybe
I'm to blame for all I've heard. And I'm not sure.
I'm so excited. I can't wait to meet you there.
And I don't care. I'm so horny. But that's ok. My will is good.

Y sentir que todo esto va a acabar. Que nunca nada empezó. Que me he tomado todo este tiempo para lamerme las heridas y no está funcionando, el alochol me lo bebo y hasta el betadine. Que soy yo la enferma y mis uñas están ya cansadas de rasgar mi piel.

Me voy a retirar de este juego, de estas peleas. Que no soy un gato en celo y estoy totalmente preparada. Ya no voy a esperar más a que las cosas me pasen, voy a pasarles yo a ellas. 

Soy un incendio para mí y para todo lo que está a mi alrededor. Necesito protección, un guardaespaldas, medicinas especiales que me saquen de aquí. Todos sabemos que no puedes perder algo que nunca has tenido. Y yo nunca he tenido nada, pero siento que lo estoy perdiendo todo, que me estoy perdiendo a mí.


Y todo esto es un arma cargada.

Yo lo soy, y mi cabeza.

Mira lo que has hecho, mira lo que tu voz vomita. Mira en lo que te has convertido. Has ido aplastando ese corazón poquito a poco, dejando que la sangre recorriera tus manos aparentemente inocentes, y cada gota te ha hecho más culpable.  Y cada gota te ha llenado por dentro de dolor. Eres un saco de emociones estropeadas, sentimientos sin compartir y recetas para sufrir. La gente como  yo no debería existir.

Voy a retorcerme un poco más, a ver si cambio de perspectiva. Sólo consigo romperme más.

Voy. A. Apagarme.
Voy a dejarme llevar.
Voy a dejar de
...
0

En lágrimas disfrazadas de veneno, en paisajes inexistentes, en películas de terror y tan sólo en mi mente, me encuentro. Esta introspección me está matando. Cada día descubro un poco más de mí que no querría saber. No quiero conocerme, cuanto más me conozco, menos me reconozco. Los espejos me escupen, la cama no huele a mí, la ropa no me viene y ya ni hablemos de lo que se refiere a ti.

Me crecen los hoyuelos durante las largas noches, y desaparecen conforme mi cerebro se enciende, a lo largo del día. Todos somos malos, pero no tendría porqué saberlo. Me gustaría dejar de crecer y vivir en un cuento, como todos; en el que trabajar es algo normal, en el que vivir una vida de mierda te llena por completo.

Pero no. He recorrido cientos de veces este camino, y siempre me pierdo. He escrito cientos de veces estas líneas, con distintas letras, y nunca me encuentro. Nadie quiere ser uno mismo si lo piensa, nacer para morir, vaya estupidez.

Nacer para morir y olvidarse de vivir.

4

Anoche te vi


Te vi entrando en mis sueños, y colándote en mi alma. Anoche dejé de ser yo para empezar a ser tuya. Me derretí en tus brazos, me reinventé en tus ojos. Anoche no existí más que en tu cabeza. Y soñé que te reías, y soñé que me querías, y soñé que mi cabeza no volvería a ser mía.

Anoche te desvestí. Te recorrí, te conocí y nada más al despertar te perdí.

Anoche te quise. Y nunca más te volveré a querer.

2

Lo único



Nunca salvaré el mundo, ni aportaré nada positivo al mismo. Nunca haré cambiar a nadie para bien, ni haré algo que perdure. Nunca existiré para nadie que no sea yo. Nunca me convertiré en algo más, no creceré, no prevaleceré. 

Estoy en el centro de mis entrañas. Donde se acumula el dolor por querer y no poder. Y resulta asfixiante pensar que todos los demás no piensan. Que la felicidad llega cuando uno menos se lo espera, es mentira, sólo es ignorancia y conformismo. Nunca estaré pletórica. Nada me llena, nada me sorprende, nada me cambia, sólo me adormece.

La única felicidad que existe es momentánea, es genética, son los orgasmos, bailar y la lluvia en la cara. Son momentos que no existen para nadie más. Son sentimientos que pierden el nombre para pasar a formar parte de ti.

3

Pieces of April

Si cada persona con la que nos cruzáramos escribiera una historia de nuestra vida, si cada una de las miradas que nos atraviesa día tras día decidieran nuestro futuro. Cada reflejo de cada espejo en el que salimos dibujados. Cada huella en el pasamanos, cada cajera de cada supermercado. Si cada uno de ellos intentara retratar nuestra efímera presencia en su vida, sería la mejor descripción que podríamos llegar a tener de nosotros mismos. Como un collage hecho de pequeños recortes.

Y es que no somos más que eso, recortes de periódico, utilizados, malgastados y mal contorneados. Somos un montón de pequeñas cosas que nunca significan nada, excepto para los que conocen el resto. No tenemos sentido, vivimos bebiendo información de los demás, plagándonos de pensamientos ajenos y teorías que ni siquiera comprendemos, en un mundo que no hemos fabricado, pisando un suelo que no volveremos a pisar. Somos efímeros, sí, pero algo permanece. Siempre quedan algunas de las piezas que nos formaron alguna vez, esparcidas sin plaza fija por más mentes de las que podemos imaginar.

Insegura, olvidadiza, inquieta, demente.
Cada cual te conocerá como y cuanto quiera, pero sólo tú tienes el collage completo. Y decides con quién compartirte.

4

Panther Princess

I'll be your king volcano right for you again and again.

Hace mucho, mucho tiempo, en un reino remoto, vivía una princesa desencantada. Su castillo, hecho de mármol negro, estaba rodeado de murallas impenetrables, guardianes salvajes, frondosos bosques y fosas kilométricas. Todas las ventanas eran diminutas, para que ni sus pensamientos pudieran escapar.

Ella pintaba, leía, mataba el aburrimiento y la desesperanza como podía. Todos los días sacaba su mirada a pasear por una de las ventanas, para ver si por fin venía su príncipe a rescatarla.

Escuchaba black metal, miraba el firmamento a través de su techo de cristal, escribía poesías sin terminar. Su único amigo era el dragón que cuidaba del castillo.

De largo cuello, escamas negras y mirada profunda, el dragón cuidaba de la princesa como si fuera su única misión en la vida. No se podría perdonar si alguien hiriese a esa bella dama, si alguien hiciera sólo un rasguño a su piel de porcelana.

El dragón y la princesa mantenían conversaciones trascendentales, hablaban de la vida y de la muerte, compartían ideas y se reían juntos.

Y un día, sin darse ni cuenta, la princesa dejó de esperar. Dejó de esperar un valeroso príncipe que la rescatara, para estar ansiosa cada mañana por conversar con su querido dragón.

Así fue como escapó de su prisión. Acariciando las escamas de su amado sobrevolando su imaginación.

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