2

In order to be unhappy


He visto gotas evaporarse más lentamente que yo.
He visto mares ahogar más lentamente que yo.
He vivido, he mentido, he tratado de.
He desesperado.

Y no.

3

Inocencia


¿Qué estropearía lo roto e insoportable, aún sabiendo que no existe el más mínimo detalle de dolor o carencias de lo maravilloso? ¿De veras crees que podría coger tu mano y realizar mil poemas pensando que mañana dejaré de sostenerla? Cruel divinidad, que piensa siempre lo peor, reiteraría cien veces las palabras que más repetí en toda mi vida, pues aunque no sean las más hermosas, sí las más ciertas y hacendosas. Y ¿por qué debería hallar consuelo en el dolor ajeno si no atiendo a razón, cuando no puedo silbar por amor? Hago referencia a ese dolor del que yo estoy falta, y falta no me hace conseguirlo. Quisiera saber el porqué de mi suerte. Es que ¿acaso soy yo otra simple marioneta? Me ruboriza pensar que la vida me utiliza. ¿Tan importante soy, en tan alto escalafón me hallo? Qué estupidez, yo siempre fui un mísero punto en tus lineas, querida casualidad. Rozando mis labios descríbeme que me depara, pues yo sólo te sabría decir lo que ya todo el mundo sabe. Claro que echo de menos la intimidad, oh, por Dios, ¿no lo ven? ¿no se dan cuenta de que eso ya no tiene importancia? Vaya, todos sabemos que extrañar eso es menos doloroso que extrañar esto que poseo. Mi vida entera hubiera dado si cualquiera me lo hubiese exigido, tan sólo por poseerlo. Es la esencia de la esperanza de toda persona, todo ser, cada alma. Y yo soy su dueña.

3 years ago.

Magulladuras, supongo


Fue por un instante. Tu piel y la mía. Fueron las galaxias, huracanes y terremotos universales. Fueron tus venas, fue mi cobardía. Fue el tenerte, no querer perderte y los parpadeos que te perdías. Fue el mar, ¿sabes? También fui yo. Fue todo lo que rodea a este amargo par de dos. Soledad, lo llaman, yo no creo en la distancia. Ya no creo en los kilómetros. No creo en las caricias perdidas. Ni en mi perdida fe. Fueron los minutos apagados junto a las colillas de tus cigarros, y los ojos empedrados de lágrimas que nunca bajaron. Del cielo, de tus estrellas, de tus mundos inventados y tus vidas paralelas. Fueron las casas vacías que llenamos de fantasías, el cubo lleno de hielo que siempre se nos derretía. Fue, y es, tan sin ser. Fuimos lluvia en nuestra magullada piel. 


He sentido más de cien veces tu mano sobre mi pecho notando mis latidos, mientras duermo, mientras sueño, y era todo mentira. No hay lugar para esto. No existe espacio que lo pueda albergar, y es que somos explosiones destinadas a no terminar. Derrocaste mi ausencia, con la menos armónica de las visiones de la vida, y yo no puedo deshacerme de los lastres que suponen tus manos vacías.

Ya no me acuerdo del olor de tus gemidos, del ruido de tu corazón contra el mío, del dolor de cuando te separas de mi pecho y el alivio de cuando vuelves. Del sudor de cada sonrisa clavada a fuego en nuestros rostros. 

¿Y es que no lo ves?
¿Y es que no notas cuando me abrazas que mi alma pincha?

Ah no, que no. Que ya.
3

Ficción


Mejor dejo de leer historias ya, que estoy harta de no ser protagonista e inventarme mil cuentos para existir aunque sea en mi cabeza. Miro demasiado al cielo, me como demasiado las uñas. Soy la imperfección de cualquier pasado perfecto, de cualquier tiempo verbal, de cualquier tiempo pasado fue mejor porque lo mejor no existe si no tienes a nadie con quien llorar.

¿Y por qué todo esto? ¿y por qué ahora? Empecé a leer un libro, ya saben, de éstos que empiezas por aburrimiento y acabas por muerte súbita de tanto que te hace revivir. Empecé a leerlo y me absorbieron las páginas. Me hicieron cortes en los brazos y aún me tiemblan las pestañas. He llorado encima de ese libro, más que sobre cualquier hombro. He amado dentro de él. He acabado odiándome por no leer cada párrafo dos veces, por no memorizar, por no besar cada letra y amar como se merece cada capítulo. Lo he leído entero, de arriba abajo, y no le encuentro final. ¿Qué final va a haber? ¿Cómo se acaba algo que no sabes ni por dónde empezar? Verán, este libro no es libro, es algo más. El libro es su piel y es el lienzo de verdades que siempre estropeo con la media sonrisa que le emboba. No es sólo eso, no, es más. Son mil historias en una y doscientos viajes por lunar. Ese libro es Besar. Es la palabra, es el concepto, es el 'te quiero pero no vuelvas más'. Es un dolor punzante en la tinta que no puede terminar de perfilar el punto y final.

Y taladrar a bocados los versos que no me regalas.
Y que me comas la boca como te comes la cabeza.
Con tu sonrisa de doble filo.
Con tus ojos color dolor.
Y sin nada.
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